Una tabla de surf propulsada por un motor eléctrico que controlas tú con un mando inalámbrico. A partir de cierta velocidad se sustenta, o vuela, sobre un foil: un ala sumergida.
La mayoría de nuestros alumnos se ponen de pie en pocos minutos. En cuanto despegas llega el silencio: se puede volar entre 10 y 40 km/h, aunque en iniciación volamos siempre a mínima velocidad, con alas grandes y estables.
Siempre con monitor, chaleco, casco y embarcación de apoyo. Antes de entrar al agua recibes una formación en tierra.